sábado, 27 de agosto de 2016

Puff, años luz pasaron desde que creé este blog, ya me lo había olvidado… Pero acá sigue él, guardando los recuerdos de otros tiempos. Colgué algunas cosas nuevas, debería actualizar mi perfil…

Seguimos…


No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños

Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

No te rindas
MARIO BENEDETTI




*** AUTORRETRATO***

NACÍ SIN EL GEN DE HACERME LA DIFÍCIL

Nunca he sabido jugar al gato y al ratón… Estoy acostumbrada a decir lo que pienso, lo que siento y lo que espero de las situaciones en mi vida.

Esta es una desventaja, sobre todo en el terreno de las relaciones. Aunque los hombres se quejan todo el día de querer que las mujeres digamos lo que realmente pensamos, en la práctica aman la cacería.

A los hombres (por lo menos los que yo he conocido, y miren que la lista es larga) les gusta sentirse cazadores, les gusta acechar a su presa, perseguirla, trabajarla y convencerla para sentir que ganaron un premio.

Para muchos, entre más difícil la niña, más clavados están. Aman la cacería.

Y yo… no sé hacerme la difícil.

Si conozco a un tipo y me gusta, no me preocupa que se me note. Si me manda un mensaje y lo veo, contesto inmediatamente, no me espero 10 minutos para que piense que estoy ocupadísima y que no me emociona ver su nombre en mi pantalla.

Si me invita a salir y puedo… le digo que sí, y voy. No le invento que tengo millones de planes con mis amigas para parecer súper ocupada y no verme desesperada por querer salir con él.

Si salimos y me parece guapo… Se lo digo. No me paso la noche viendo a los chicos que pasan para hacerlo sentir menos guapo que todos los demás.

Si me cuenta algo… le pongo atención. No volteo a ver mi celular para que piense que cualquier otra conversación es más interesante que la que estamos teniendo. Y le agradezco cuando hace lo mismo conmigo.

Si me quiero acostar con él… lo hago. No importa si es la primera cita, la 3ª o llevamos 3 meses viéndonos, si la química y el momento se dan, dormimos juntos. No sigo una regla de las 17 citas antes de acostarnos.

Y no disfrazo mi vida… Digo que me gusta la comida (y como enfrente de quien sea), que tomo cerveza, que odio tender mi cama y que nunca me peino. También, si sale en la plática, digo que me gusta el sexo tanto como a cualquier hombre.

No miento, ni disfrazo, ni maquillo, ni escondo… Claramente sigo soltera.

No sé hacerme la víctima y no sé fingir que quiero ser el ratón. Odio el estira y afloja de la cacería que tanto aman los hombres. Nací sin el gen para hacerme la difícil.

Me encanta pensar que, tal vez, allá afuera, en una galaxia no muy lejana, se encuentra un hombre al que no le gusta cazar. Un hombre que prefiere que le digan las cosas de frente, que espere la respuesta de un mensaje, que valore que acepte salir con él el día que me invite, que le guste pensar que si me acuesto con él es porque siento la suficiente química como para hacerlo y al que no le importe con cuántos hombres haya estado antes que él.

Quiero pensar que me espera un amor que quiera estar conmigo y me lo diga, que espere que yo quiera estar con él y no me juzgue por decírselo, un hombre que se emocione el día que durmamos juntos y no piense que ya cazó y que es momento de ir por la próxima víctima.

Tal vez me muera soltera… Tal vez yo no soy la única, tal vez muchas chicas pensamos igual y tal vez haya muchos hombres allá afuera esperando encontrarnos.

Tal vez si todas empezáramos a jugar más a ser nosotras mismas y menos a ser ratones huidizos las relaciones serían más fáciles de disfrutar.

Autora: Caro Sacho

Autofoto

SOY SEMILLA...

La continuidad de la vida se manifiesta en las formas de una semilla y en ello, la comprensión de que también nosotros somos semilla. 
Semilla de Agua, Semilla de Viento, Semilla de la Tierra, Semilla del Tiempo; es en el espíritu sagrado de la semilla donde se guarda el fuego creador de la vida, en sus miles de colores y formas; es en la semilla donde descansa lo antepasado y despierta el mañana de todas las formas que florecerán con la belleza eterna de la Madre Tierra; es el Espíritu de la Semilla quien guarda el verdadero entendimiento de la memoria, tan antigua como lo es el amor de la Madre Tierra y el Padre Sol.
Por miles de años y en la continuidad de los ciclos de la Madre Tierra, el espíritu de la semilla nos devuelve viva la memoria ancestral de la maravilla creadora del universo.
Es conveniente recordar el consejo ancestral que nos dice: hijo, hija, cultiva en ti la verdad, la sinceridad, la honestidad, la integridad, el hacer, la voluntad, el continuar, el honrar, el respeto, la palabra, la salud, la vida, la libertad, la justicia, el amor, el bien y la belleza, prodígate en ellos a la Madre Tierra y a todos los seres de la creación, así florecerás digno representante de lo que por herencia nuestros Madres, Padres, Abuelos y Abuelas nos legaron. Que con tus actos habrás de mejorar para entregarlos en mejores condiciones de como lo recibiste a las futuras generaciones y así, honrarás a tus mayores y dignificarás tu origen. ¡Ahora si hijo, hija, eres ofrenda digna y grata al Dador y Dadora de Vida!
¡Ahora eres Semilla!
¡SEA!
"...CUANDO LA MUERTE VENGA A VISITARME, NO HABRÁ TIERRA DONDE ENTERRARME..."